El Camino es toda una aventura, comienza por colgarte una mochila a la espalda llena de: pecados, dudas, sentimientos, metas, miedos... Y empezar a caminar.
Había escuchado hablar de el, pero fue dos años anterior a mi decisión de hacerlo, cuando viajé por tierras asturianas y allí pregunté por señales con soles amarillos(vieiras) y caminantes con mochilas cargadas, muchos de ellos extranjeros.
Fui informada que hacían el Camino, de ese instante a dos años después, a veces recordaba y el gusanillo entraba y por internet me informaba.
Amistades que te cuentan su caminar por esos angostos bosques, con caminar decidido y a veces castigados, situaciones extremas que te hacen dudar de seguir adelante o volver el caminar atrás.
Cuando por fin me decidí, empecé mi Camino a preparar. Un 7 de Septiembre comencé a caminar mi propia aventura...
El Camino te lleva a un mágico andar en el que cada día conoces y disfrutas de instantes como si la vida se fuera a acabar en ese mismo día.
Entonces el Camino te hace querer más y más, eso mismo es lo que te hace despertar cada día y vuelta a empezar.
Como dice un poeta andaluz, Antonio Machado, Caminante no hay Camino, se hace el Camino al andar. Y al volver la vista atrás, se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar...
El Camino pone muchas veces a prueba tu fortaleza física e incluso mental.
Disfrutar de la hospitalidad, enseñanzas de superación y hablar un idioma común donde hay dolor pero no sufrimiento, las ampollas curar y vuelta al día siguiente a caminar.
Tu coraje y entereza te hacen temblar. Experiencias sin igual, ves personas que van peor que tú y siguen en su caminar para llegar al final...La meta, Santiago de Compostela...
Conoces personas con sus propias mochilas, sus historias y su propio caminar...
Personas estupendas que quedan en tu corazón, tus recuerdos y muchas anécdotas que en el futuro contarás.
Queda volver a casa, cargado de una paz nunca jamás vivida ni encontrada, esa magia permanece en una misma siempre a partir de entonces. Aún después de volver a tu agitada vida, donde el estrés abruma y los problemas aun más.
Esa magia del Camino, siempre en ti permanecerá...