viernes, 23 de septiembre de 2011
domingo, 21 de agosto de 2011
Poema XX
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido
Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
viernes, 19 de agosto de 2011
Monólogos de la vida de hoy
Me asombra que aún hoy en dia haya jovenes que piensen,que el ponerse un pendiente,se afeiten las piernas o cosas que hoy en dia hacen la mayoria de nuestros jóvenes, crea una condición sexual y que lo digan en voz alta como si tal cosa.Y encima te digan que ellos son muy hombres...como los antiguos.Como se ha de tomar eso?.Quieren decir que son machistas a topes?.Que tienen miras muy cortas?
Sinceramente no lo entiendo.
A mi me enseñaron a respetar a cada persona ya sea su condición sexual ,su religión o sus ideas políticas.Y teniendo en cuenta que mi progenitor hoy en dia tendria 88 años,debo argumentar que cuando a mi me enseñó a respetar asi a los demás, rondarian unos años en los cuales no se estaba muy acostumbrado a pensar de dicha manera.O es que alguna persona me va a decir que mi PADRE no era un hombre por pensar asi,por educar a sus hijos asi.
Porque.... ya sería el colmo vaya!!
Sinceramente no lo entiendo.
A mi me enseñaron a respetar a cada persona ya sea su condición sexual ,su religión o sus ideas políticas.Y teniendo en cuenta que mi progenitor hoy en dia tendria 88 años,debo argumentar que cuando a mi me enseñó a respetar asi a los demás, rondarian unos años en los cuales no se estaba muy acostumbrado a pensar de dicha manera.O es que alguna persona me va a decir que mi PADRE no era un hombre por pensar asi,por educar a sus hijos asi.
Porque.... ya sería el colmo vaya!!
jueves, 18 de agosto de 2011
Amor eterno
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.
¡todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.
Gustavo Adolfo Bequer
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